16 febrero, 2007

FALC/127

--¿Dejas que te den por culo?—le pregunté. Eran cerca de la hora del almuerzo y Adam parecía no haber comido en todo el día.—¿Dejas que te den por culo?. Quiero decir en el Instituto.


--Ah. Sólo a los de historia. Uuuh. No te puedes hacer una idea de lo que es montárselo a menudo con… Bueno, me figuro… ¿Tú no eras chapero, o algo…?



--Sólo en el Instituto. Ahora que soy universitario, nunca me dejo encular por dinero. Con uno o dos puntitos más en el exámen me conformo. No me puedo quejar, ni siquiera me pagan, pero por lo menos mis padres así no rechistan y yo continúo sin dar ni golpe.



--En la Universidad… Dime… ¿Todos tus profesores, són maricones?



--Qué te crees—Le miré con cierta coquetería puteril—Estudio Historia del Arte. Allí solamente existen dos clases de profesores, los maricones que se cepillan a sus alumnos, y los que siempre están de baja laboral, por qué no se si sabes, algunos todavía no se han aceptado y no van zorreando por el mundo, como tú.



--¿Y, los de Historia?



--Esos, no salen del armario hasta que están casados y entonces es demasiado tarde para dejar tirada a su mujer y disputar la custodia de su hijo.



--Pareces estar enterado. En la Universidad… Bueno, en El Insti són importantes las notas, pero yo prefiero que me pagen. No soy maricón como tú, ¿sabes?



--En la Universidad, puede entrar cualquiera. De hecho, es algo así como el descanso de tu vida. Te quedas durmiendo que alguién te facilitará tarde o temprano los apuntes. Allí, los profesores ni se molestan en recomendar bibliografía, ya que nadie la consulta. Es fácil conseguir el aprovado… ¿Pero, que quieres que te diga? En Historia de Arte, si no sacas buenas notas, no eres nadie. Es la carrera más paradójica… Uuuh, no eres nadie. Ni siquiera con buenas notas tienes asegurado... Si eres chica, es todo mucho más sencillo, a ellas solamente les basta con terminar la carrera, luego hacer ver como que están empleadas de bibliotecaria, pongamos por caso, para luego dejarlo todo y casarse con un potro con trabajo bien remunerado. Conozco a varias, que nada más salir de La Facultad, tenían preparado el bombo. Mejor para ellas, estar de mantenida, si eres gay y te pasa lo mismo, menuda depresión. Ya eres, la mujer de la pareja, no sirves para nada, sólo para hacer pucheros y tener preparada y caliente la comida de tu maridito, que viene agotado de trabajar. Luego te follan por el culo, y no se te ocurra rechistar. Tú no trabajas, no llevas dinero a casa, y no eres nada.



--Menudo panorama. Yo cuando deje de hacer unas chapas... En el mismo momento que algún cliente me insinúe que ya no sirvo para esto… La verdad… joder… No se, si sería más placentero que un choto te diera bien por el culo a todas horas. Estoy por replantearmelo, lo digo en serio. Seguro, que con lo mal que me va en el Instituto, acabo haciendo zanjas, para el cableado…Uuuh, mi espalda.



--A Mario lo han cogido para Televisión—Se queda con la boca abierta.—A lo mejor lo cogen para substituir al gilipollas ese de “Aquí hay trabajo”. Segurammente lo abran cogido para alguna obra de teatro.



--Uuuh. Ahora además de deprimido, siento envidia.



--Venga, cuentame alguna guarrada que hayas hecho con alguno de tus clientes.



--Uuuh. Nada excitante la verdad. Casi todos són gordos y viejos. Solamente me piden que les amordace bien, les de unos azotes y les destroce el culo.



--¡Es todo, tan deprimente! Las chicas lo tienen todo tan fácil. No se putean entre ellas. Para colmo ahora invaden la Universidad. Y, aunque sean feas siempre encuentran un potro que las alimente y les lleve un sueldo a casa. Encima no les puedes pegar, por que ahora són más listas, ya que han ido a la Universidad.

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